El estrés de un Godínez

¡Hola, bebés de luz! ¿Cómo están? Espero que mejor que bien. Bueno, antes de empezar, quiero agradecer a todos esos pares de ojos -ojitos preciosos- que leen lo que escribo regularmente, y también darle la bienvenida a todas esas personas que llegan por primera vez, le prometo que no se aburrirán, ni se arrepentirán.  

El estrés de la ciudad está acabando con todos nosotros, te lo juro. Solamente tienes que ir al metro y ver las caras largas de todos los trabajadores, de su postura encorvada, de los pies que arrastran, del camino que siguen día a día, hasta el punto de que son los pies los que llevan la rienda del trayecto.

Y no tienes que estar a un nivel subterráneo para reconocer los síntomas, sino ve caminando por las calles y visualiza en las ventanillas de los coches a las personas. Hartas del tráfico, con el ceño fruncido, y los labios apretados formando una fina línea, los gritos que se lanzan para recalcar los errores de otros conductores, o el infinito sonido del claxon, que nunca se emplea para su verdadero propósito.

Sí, nos estamos convirtiendo en esclavos de la rutina, en zombis sociales, que solamente nos destacamos por la tensión de nuestros cuellos, las contorciones de la espalda, y el dolor de nuestras extremidades por estar tanto tiempo sentados. Es triste llegar a la vida, para solamente tener que atarnos y encadenarnos a una oficina.

silla-shiatsu

Oficinas de Google

Aunque hay opciones para relajarnos dentro del propio espacio labora, hay oficinas que pone a sus empleados al final a bailar para liberar el estrés; o empresas como Google, en donde hay futbolitos para que sus empleados jueguen con ellos y puedan relajar sus mentes y cuerpos; asimismo, también podemos encontrar las compañías que contratan los masajes ejecutivos, que tratan de usar la silla shiatsu, es decir, un masaje sobre la ropa y sin aceites, que duran quince minutos y no interrumpe el ritmo laboral, al contrario.

Sin embargo, si quieres algo más relajante, profundo y divertido, puedes contactar con URUZ Spaque aparte de tener a las chicas expertas en masajes, te pueden brindar horas de placer y satisfacción; para que estés seguro de que no quedará ni rastro de estrés en tu cuerpo.

Cualquier forma es bien aceptada y es buena para poder relajar nuestros cuerpos y nuestras mentes. Porque estar nueve horas o diez en una oficina no es tarea fácil, y aunque se está recibiendo un salario por nuestro trabajo, se vuelve un tedio estar atado a un mismo lugar, día a día.

No importa que ames tu trabajo, y que lo disfrutes, el cansancio es inevitable. La rutina inutiliza nuestras mentes, y las sillas nuestro cuerpo. Por eso siempre hay que agregar ese ingrediente extra a la ecuación para hacer de nuestros días más saludables y felices.

 

Facebook Comments

Podría también gustarte...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *